Mi Nona
Siempre pensé que el
8 era un número perfecto,
88 doblemente mejor.
Un principio sin fin,
un número total.
Dos círculos que se unen
apenas en un punto
... como la vida y la muerte.
Dos círculos estirados
que resisten separarse
... como la vida y la muerte.
Quizá un circulo solo,
que volteó atrás
para no ver de soslayo
y encarar la tramontana;
que volteó atrás
a observar el pasado pasado,
tal vez falaz en medio de la folia,
tal vez logrado al pensar mensurado.
Quizá una línea ebria
y acurrucada de frío
o quizá una línea
estrujada y colgada al olvido
como son las líneas
que al correr los días nos alinean,
o tal vez tan sólo
un circulo guardando la línea
... no lo sé.
88 años compró mi abuela,
y se fue.
¿Acaso me los regaló?
No le dije gracias,
no le dije adiós.
8 era un número perfecto,
88 doblemente mejor.
Un principio sin fin,
un número total.
Dos círculos que se unen
apenas en un punto
... como la vida y la muerte.
Dos círculos estirados
que resisten separarse
... como la vida y la muerte.
Quizá un circulo solo,
que volteó atrás
para no ver de soslayo
y encarar la tramontana;
que volteó atrás
a observar el pasado pasado,
tal vez falaz en medio de la folia,
tal vez logrado al pensar mensurado.
Quizá una línea ebria
y acurrucada de frío
o quizá una línea
estrujada y colgada al olvido
como son las líneas
que al correr los días nos alinean,
o tal vez tan sólo
un circulo guardando la línea
... no lo sé.
88 años compró mi abuela,
y se fue.
¿Acaso me los regaló?
No le dije gracias,
no le dije adiós.

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